inquilinos agrupados

Seguimos relevando experiencias de organizaciones e iniciativas referidas a la transformación social, las cuestiones distributivas, la justicia social, la incidencia política y pública en Argentina.

En esta ocasión, conversamos con Gervasio Muñoz, referente de la organización Inquilinos Agrupados, y Leandro Vera del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), para abordar el tema de la vivienda y el hábitat desde un fenómeno pocas veces tematizado, pero con una creciente presencia en la vida cotidiana de muchas familias y personas en Argentina: los alquileres. 

La coyuntura nacional e internacional (marcada significativamente por la crisis hipotecaria de Lehman Brothers en 2008) eleva el peso social de una masa creciente de población inquilina, tanto en relación a la vivienda como a los ingresos, y atravesando todos los sectores sociales. 

En ese sentido, Inquilinos Agrupados viene concientizando desde el año 2014 sobre el problema del mercado inmobiliario, buscando irrumpir en la agenda pública y al mismo tiempo organizar políticamente un actor social cada vez más importante como es la población inquilina. 

“INQUILINOS AGRUPADOS”: LA EMERGENCIA DE UN NUEVO SUJETO COLECTIVO

FRAGMENTOS DESTACADOS E IDEAS FUERZA DE LA CONVERSACIÓN CON GERVASIO MUÑOZ Y LEANDRO VERA 

 
 

HISTORIA DE UNA INCIATIVA DISRUPTIVA Y NOVEDOSA

Gervasio Muñoz:

  • Inquilinos Agrupados es una organización social que nace en el año 2014. Luego de una experiencia de militancia en tomas de edificios, y a la par de que personalmente siempre viví alquilando vivienda, decidí empezar a investigar qué sucedía con el acceso a la vivienda en un rubro poco politizado y estudiado en Argentina: la renta o alquiler de viviendas. 
  • El primer paso fue brindar asesoramiento gratuito en un sindicato estatal sobre las cuestiones legales y normativas del tema, pero muy pronto empezó a llamar gente de todo el país que no era del sindicato pero querían afiliarse para recibir ayuda. Como el proyecto crecía, empezamos a recibir presiones del mercado inmobiliario, la Cámara Inmobiliaria y el Colegio de Corredores Inmobiliarios. Por eso finalmente me decidí, y armé Inquilinos Agrupados, una organización civil que brinda asesoramiento legal.
  • Inquilinos Agrupados tiene tres patas o áreas de trabajo: asesoramiento legal; presencia en medios de comunicación para profundizar la discusión pública; y un equipo que se encarga de las cuestiones legales, como judicializar cuestiones colectivas o redactar proyectos de Ley. Uno de los grandes avances empezó a gestarse en 2016, cuando presentamos un proyecto de ley en el Congreso Nacional que se denominó Ley de Alquileres, y que acabó por aprobarse finalmente durante la pandemia en el año 2020. 
  • Lo que hacemos desde Inquilinos Agrupados es poner en discusión otra forma de mirar y de pelear por el acceso a la vivienda. Intentamos que el Estado vuelva a recuperar un rol de regulación en el mercado inmobiliario, pero además buscamos organizar y crear conciencia en los inquilinos e inquilinas, un sesgo poblacional que sólo en la Ciudad de Buenos Aires ya constituye el 40% de la población.
 
 

CONSTRUCCIÓN DE UN SUJETO COLECTIVO VACANTE: LÍMITES Y SOMBRAS DEL SISTEMA INMOBILIARIO ARGENTINO 

Gervasio Muñoz:

  • En Argentina nunca existió un proyecto de vivienda colectiva estatal. Un trabajador puede obtener su vivienda sólo cuando se construyen barrios enteros donde no es el Estado el administrador de esos barrios, sino que simplemente se otorgan títulos de propiedad a los interesados. Para Europa, en cambio, la lógica de la vivienda colectiva es muy fuerte y rige una construcción mucho más contundente del sujeto colectivo que lucha por el acceso a la vivienda. Pero en Argentina la subjetividad inquilina se caracteriza por una mirada individual, privada y silenciosa. No hay muchos tipos diferentes de inquilinos: pueden sintetizarse en trabajadores.
  • Nuestro objetivo en Inquilinos Agrupados es crear esta conciencia colectiva con una mirada política de un problema que hasta ahora sólo aparecía en la agenda pública como privado. En la pelea por el acceso a la vivienda, queremos remarcar que lo que ocurre con los inquilinos no le pasa individualmente a cada uno, no es un tema personal ni de mala fortuna, sino una sombra del sistema y de la lógica del mercado inmobiliario. Hay una forma de acceder a la vivienda que genera problemas, y no los inquilinos están solos en el conflicto. Para eso la conciencia del sector es clave, además de los debates públicos.
  • En Argentina tenemos un sistema económico fundamentalmente agroexportador que tiene una rentabilidad muy alta. Este sector económico propietario de las commodities es además quien compra al por mayor viviendas en las grandes ciudades. Invierte sus ahorros para especular con la construcción, dejando como consecuencia miles de viviendas vacías en La Ciudad de Buenos Aires y en Argentina. Esta es una coincidencia con algo que está sucediendo en el resto del mundo.

Nuestro objetivo es crear conciencia colectiva con una mirada política de un problema que hasta ahora sólo aparecía en la agenda pública como privado. Queremos remarcar que lo que ocurre con los inquilinos no es un tema personal ni de mala fortuna individual, sino de la lógica del mercado inmobiliario.”

HACIA UNA CONCIENCIA GLOBAL, CON MATICES REGIONALES

Gervasio Muñoz:

  • La pandemia puso en el centro del debate el tema del acceso a la vivienda. La consigna #QuedateEnCasa obligó a pensar cómo hacemos para quedarnos en casa cuando no tenemos casa, o cuando estamos bajo riesgo permanente de perderla por incapacidad de pago. 
  • En Europa las manifestaciones tomaron una fuerza muy importante, y en América también. Berlin, Países Bajos, España, Turquía; todos estos lugares tuvieron recientemente manifestaciones de inquilinos protestando contra la suba de alquileres, y muchos de ellos fueron reprimidos violentamente. Hay una debate mundial que crece sobre la mercantilización y la financiarización de la vivienda y la pandemia eleva la discusión a un lugar mucho más serio de la agenda.
  • El deber de las organizaciones inquilinas y por el acceso a la vivienda en general es que sigamos construyendo sentido, debates y profundizando. Es un momento muy interesante para discutirlo. Va de la mano con lo que se discute sobre el clima y, en definitiva, sobre las formas de vivir en un mundo que prioriza los negocios de una élite financiera que la calidad de vida de las mayorías. En esté ecosistema de organizaciones, quienes tenemos una voz pública debemos redoblar los esfuerzos. Cargamos con la responsabilidad de no quedarnos en la mera coyuntura y dar debates más serios y a escalas transformadoras.
  • La diferencia que separa a Europa, Estados Unidos y las grandes potencias del resto de los países es la ilegalidad. En Argentina y en nuestra región sudamericana, el mercado informal de las viviendas hace que todo el sistema sea mucho más endeble. Por eso la Ley de Alquileres busca ordenar desde el poder público la economía del mercado inmobiliario. Sin embargo, en una economía cuesta abajo y en derrumbe por razón de la pandemia es natural que el mercado, tanto desde la oferta como desde la demanda, se repliegue nuevamente sobre lo informal. Pero no porque esto funcionara bien, sino como respuesta directa de una crisis muy profunda.
 

Leandro Vera:

  • En Europa hay una amplia tradición de viviendas en alquiler social. Te inscribís en el sistema y pagás menos alquiler porque el Estado considera que lo necesitás. El volumen de estas viviendas creció luego de la crisis hipotecaria del 2008, muy fuerte en Europa y Estados Unidos. Eso trajo que el Estado tenga que involucrarse mucho más en estas cuestiones. 
 
 

PANDEMIA, LEY DE ALQUILERES Y ORGANIZACIÓN DE INQUILINOS: DESAFÍOS DE CARA AL FUTURO EN ARGENTINA

Leandro Vera:

  • En Argentina, la crisis del 2008 no pegó fuerte porque no tenemos esos niveles de endeudamiento por hipotecas, pero está claro que en materia de legislación y regulación hace falta algo nuevo. Las medidas tomadas por el gobierno argentino durante 2020 de prohibir desalojos y no pagar aumentos en el momento álgido de la pandemia no fue en todos los países igual. En ese sentido, es una medida que se puede celebrar. Lo que falló fue que se la fue retirando de a poco y los inquilinos fueron quedando otra vez a merced del mercado inmobiliario sin medidas apaciguadoras para hacer frente a la deuda.
 

Gervasio Muñoz:

  • En Argentina, la medida de congelar el precio de los alquileres se tomó en tres momentos históricos: 1921 y 1945, dos períodos de posguerra, y 2020, en pleno auge de la pandemia y la cuarentena sanitaria. Además, durante la pandemia se votó la Ley de Alquileres en el congreso. Es interesante remarcar que evidentemente en los momentos de crisis económica y políticas fuertes a escala mundial los Estados entienden que hay que proteger el acceso a la vivienda, porque sino las consecuencias son desastrosas. También en Europa, en el proceso de reconstrucción de postguerra aparece la política de vivienda y el alquiler público.
  • En Argentina hemos logrado una ley que es una de las más protectoras de Latinoamérica, pero no estamos a la altura de las circunstancias para defendernos de la avanzada de sectores económicos y políticos conservadores en términos de riqueza.
  • El gran desafío que nos planteamos con la Ley de Alquileres es que la verdadera lucha empieza ahora, con su promulgación. El desafío es construir organización y profundizar la conciencia, no solo sobre no pagar tanto dinero en alquiler o respetar de los contratos por parte de las inmobiliarias, sino colectivizar la lucha y la conciencia poniendo discusión qué vida queremos en el marco del acceso a la vivienda. A corto plazo, pensamos en ampliar mucho más el asesoramiento, con una intervención más fuerte a nivel territorial. 
 
 
CONTACTO DE INQUILINOS AGRUPADOS:

ULTIMAS PUBLICACIONES

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *